PRADES

Empecemos hablando un poco sobre la villa de Prades, la llamada “Vila Roja” o “Vila Vermella”, debido al color rojizo de la piedra caliza de la zona con la que están hechas las casas del núcleo antiguo.

Prades, Tarragona
calle típica de Prades con su color rojizo característico

Está situada a 952 m sobre el nivel del mar, en medio de la Cordillera Prelitoral Catalana, en la zona denominada Muntanyes de Prades (Montañas de Prades), lo que la hace el lugar ideal para refugiarse de los calores del verano y disfrutar de la naturaleza todo el año, ya que está rodeada de bosques y formaciones naturales únicas.

Muntanyes de Prades
los bosques de Prades en otoño


Pertenece a la comarca catalana del Baix Camp, pero está situada  en la frontera con la comarca vecina del Priorat, tierra milenaria de viñedos  donde se producen vinos de altísima gama, pudiendo visitarse sus bodegas, conocer pueblos pintorescos y disfrutar de sus caldos y buena gastronomía.

Priorat
viñedos en el Priorat

En Prades hay asentamientos desde la más remota antigüedad, de lo que dan fe los hallazgos de pinturas y restos prehistóricos que continuamente van aflorando.  Se sabe que fue un enclave musulman con un castillo de defensa del que no quedan vestigios, siendo conquistada para los cristianos entre 1153 y 1154, siguiendo la conquista expansionista del conde Ramon Berenguer IV.

Precisamente en la bella población de Siurana hay una leyenda sobre la última reina mora de la zona,  que explicaré en una entrada que dedicaré a los bellos pueblos del Priorat.

Siurana, Priorat
Siurana


Se sabe que gentes de Prades participaron en las conquistas de Mallorca y Valencia siguiendo al rey Jaume I (1229 y 1238).

En 1324 el rey Jaime II creó el condado de Prades para su hijo  Ramon Berenguer.

Tras muchas peripecias, guerras y disputas de familia tipo Juego de Tronos pero sin dragones ni caminantes blancos, el condado fue perdiendo importancia dentro del linaje catalán hasta quedar integrado dentro de la estirpe de los Medinaceli.

Durante los siglos XVI y XVII, las Muntanyes de Prades estaban infectadas de bandoleros, la mayoría pobres moriscos expulsados por el rey Felipe III, aquel que dejó España en las malas manos de sus validos mientras que él se dedicaba a cazar ya a la buena vida.

Se montó entonces una movida que movilizó al condado de Prades, el monasterio de Poblet y la Cartoixa de Escaladei para erradicar el bandolerismo de los caminos. Parece que lo consiguieron (o casi).

La guerra dels Segadors trajo un asedio al entonces amurallado y fortificado Prades, con castillo incluído (del que aún podemos visitar sus vestigios), que al estar del bando perdedor, fue obligado a derribar sus bellas murallas rojas.

La guerra de Sucesión vino a acabar de rematar el poderío de Prades, que por entonces ya había perdido mucho de su brío.

El siglo XIX con sus guerras carlistas también pasó arrasando sobre lo que quedaba del pasado glorioso de la villa, aunque, eso sí, le dio un héroe del bando carlista: Pere Balcells Masgoret, el Nen de Prades.

Pero el que tuvo, retuvo, y gracias a ello hoy podemos pasear por las calles de piedra roja de la población y pararnos a admirar estos vestigios de su pasado. Veamos algunos ejemplos:

 

La Cruz de Término y las murallas

La entrada a la plaça Major desde fuera de las murallas tiene una bonita Cruz de Término que desde el siglo XII da la bienvenida a los visitantes.

 

Prades, Tarragona
Cruz de Término a la entrada de Prades

Los vestigios de las murallas,  gracias a la virtud  humana de aprovecharlo todo, se reciclaron en paredes de las casas y por ello nos han llegado hasta nuestros días.

 

Prades, Tarragona
Murallas y torre de defensa

La plaza Major y la famosa fuente renacentista.

Durante la Edad Media, Prades se constituyó como ciudad-mercado, con derechos concedidos desde el año 1200 (los que hayáis leído los Pilares de la Tierra ya sabéis de qué va), por ello la plaza Major es de grandes proporciones y está porticada, para proteger a los usuarios del mercado de los rigores del clima.

El ser ciudad-mercado era un privilegio muy cotizado, ya que con la celebración semanal de este, se atraía a la ciudad a mucha gente de los alrededores, que aparte de lo que compraban se dejaban sus buenos cuartos en las tabernas y burdeles y se organizaban teatros y ferias ambulantes. Prades llegó a tener un sistema de pesos y medidas propios (mesuram de pratis) y el derecho a batir moneda.

Ya pasada la Edad Media,  la plaza sadquirió un elemento que ha pasado a ser símbolo de la villa, su fuente renacentista, que con su diseño nos recuerda el globo terráqueo y tiene cuatro caños de bronce, uno en cada punto cardinal.

 

Prades, Muntanyes de Prades
Plaza con la fuente en primer plano


Plaça Major de Prades
Soportales de la plaza y torre campanario

Font de Prades
detalle de la fuente renacentista

                La iglesia de Santa María la Mayor

Está documentada en una bula del papa Celestino III en el año 1194. El edificio es una mezcla de elementos románicos y góticos y su fachada principal tiene elementos renacentistas. Su gran mole roja atrae todas las miradas y no te deja indiferente.

Tiene una puerta lateral, “la puerta falsa” que es uno de los vestigios más antiguos de la iglesia románica que entonces era la puerta principal de la iglesia, que tenía otra disposición interna diferente a la actual, más pequeña y con la orientación  Norte- Sur en vez de la Este-Oeste actual.

La guerra civil española hizo estragos en este monumento y a día de hoy aún está en proceso de restauración.

Si queréis visitarla se abre solo los días de culto, por lo que lo mejor es consultar el horario de misas.

 

Plaça Major de Prades
Fachada renacentista a la plaza

porta falsa de Prades
Puerta "falsa" originaria románica

El carrer Major (calle mayor)

Es interesante ver algunos de los portales de las casas de esta calle principal, pasear por ella y llegar hasta la plaça de la Pau (de la Paz), también llamada plaça dels Ous (de los Huevos) o plaça dels Alls (de los Ajos). A medio camino está nuestra Casa Roja, en la confluencia del carrer Major  (calle Mayor) y el carrer de l’Aigua (calle del Agua).

 

Prades, Tarragona
Comienzo de la calle Major

casa rural en Prades
Casa Roja en la calle Major

Prades, muntanyes de Prades
plaça Dels Ous

                El castillo y la iglesia de Sant Miquel

Del castillo de los antiguos Condes de Prades desgraciadamente queda muy poco. Llegas hasta él por una empinada calle 100% de piedra roja, preciosa. Tampoco queda gran cosa de la iglesia que estaba adosada al castillo. Ambos debieron ser construidos en el siglo XII y se sabe que en 1554 ya estaban muy deteriorados. Los restos que quedan nos hablan de la solidez y la magnitud que debían tener en sus días de gloria. Como siempre aprovechamos todo, también los vestigios que quedaban fueron vendidos a gente del pueblo para que construyeran encima sus viviendas. La parte que queda en manos públicas se está restaurando y protegiendo.

 

Castell de Prades
Restos del castillo y la iglesia de Sant Miquel

                El planet del pont (la planicie del puente)

Era otro de los accesos a la villa fortificada que conectaba Prades con toda la Conca de Barberà. Aquí aún se conserva la casa más antigua de la población, que data del siglo XII. Es una construcción muy interesante, que mezcla con sabiduría popular sillares y lienzos de las antiguas murallas.

 

Prades, Baix Camp
Entrada por el Planet del Pont

            Arco del Pons

Cuando los ardores guerreros de la Alta Edad Media ya habían pasado y la villa se abría al comercio, se hizo esta entrada en la muralla, un bonito arco gótico que aún podemos admirar.

 

Prades, muralla medieval
Arco del Pons

                Ermita de l’Abellera

De la ermita de l’Abellera  (abellera es un lugar donde están las colmenas de las abejas) merece una entrada por sí sola. Próximamente os hablaré de su origen, leyendas y moradores.

Está enclavada en un paisaje único, al abrigo de una gran roca que forma una cueva natural. Se puede ir en coche hasta una zona de picnic que hay al lado y donde de noche se hacen las observaciones astronómicas que ofrece el Parc Astronòmic Muntanyes de Prades; y también en una agradable excursión por el bosque, muy fácil de hacer con niños y muy agradable, pudiendo combinarla con ir a ver la Roca Foradada (Roca Agujereada)

Data del 1570 aunque ha sufrido muchas transformaciones posteriores. Lo más impresionante es el emplazamiento, con vistas panorámicas sobre todo el valle del río Brugent .

Es una visita imprescindible si vas a Prades. Solo está abierta en verano y en fiestas religiosas, pero si vas a la oficina de turismo del pueblo te dejan una llave con la que puedes acceder al recinto aunque no al interior de la ermita. Vale la pena aunque solo sea por el enclavamiento.

 

Roca Foradada Prades
Roca Foradada

Ermita de l'Abellera, Prades
ermita de l'Abellera

Espero que os animéis a visitar Prades y sus alrededores y que vengáis a Casa Roja nos haría mucha ilusión.

OS ESPERAMOS

 

Comentarios

  1. Fui con mi familia y fue una experiencia super tranquila y acogedora, la casa es muy amplia y nueva, el pueblo es muy bonito y tienes todo a mano. Lo recomiendo al 100%

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